Bitácora
Así nos fue
Caminar sobre la historia.
Los viaductos son otra de las rutas a las que siempre volvemos. Arrancamos en un restaurante al lado del inicio y nos metemos por la antigua vía del tren, una obra de hace más de cien años.
Cruzar los viaductos es algo increíble: tablones de madera bajo los pies, el vacío abajo y el bosque alrededor. Entre túnel y túnel, el camino está lleno de vida.
Es de esos lugares que hay que ver para creer.