Bitácora
Así nos fue
De día o de noche, otra montaña.
El Mirador de los caminantes es una ruta corta, pero exigente: se sube rápido y la altura se siente. Arriba, la vista paga cada paso.
También la hacemos de noche, sin dormir en la montaña. Subimos con linternas y, en la oscuridad, los sonidos del bosque se vuelven enormes. Fogata, bagels, café y una vista que no se puede describir.
La misma ruta, dos experiencias distintas.