Bitácora
Así nos fue
Subir cuesta. Llegar arriba lo paga todo.
Fuimos 20 a Cerro Bravo, en Fredonia. Es una subida corta, pero de las que se sienten: hay tramos en los que el camino se pone serio y toca respirar hondo y seguir.
Arriba nos recibió la nube. Sacamos el almuerzo igual y, mientras comíamos, el cielo se fue abriendo hasta dejarnos ver todo el paisaje. Valió cada paso.
Cerro Bravo nos recordó por qué salimos: lo mejor casi siempre está después de la parte difícil.